¡Bienvenida! Te estaba esperando:
Sé que no llegaste buscando más fórmulas y plantillas de contenido.
Llegaste acá porque querés expresarte y expandir el alcance de tu proyecto, pero no a cualquier precio. Buscás comunicar sin perder el entusiasmo, sin recortarte y sin que cada intento te consuma la autenticidad y la energía.
Yo también lo viví: durante años, cuanto más me esforzaba por encajar en el ritmo que el mercado exige, más me alejaba de mí misma. Hasta que entendí que para sostener mi comunicación, tenía que aprender a sostenerme a mí primero.
Y también entendí que lo que había creado podía estar al servicio de otras que, como yo, buscaban otro ritmo.
QUIÉN SOY
Hoy acompaño a profesionales, creadoras y emprendedoras que se saben comunicadoras natas.
Mujeres sensibles, profundas y con trayectoria, que no comunican solo para vender, sino porque expresarse es parte de quiénes son.
Con ellas trabajo desde un enfoque integrador donde la estrategia, la estructura y la planificación digital conviven con la escucha profunda, los ritmos cíclicos y la intuición.
Te ofrezco un método y un sistema apto para que puedas apropiártelo y conectar orgánicamente con tu comunicación y comiences a habitarla desde tu propia soberanía. Además, acá vas a encontrar un espacio de comunidad donde no tenés que demostrar nada para sentirte parte.
Es posible salir de la frustración del piloto automático y encarnar una comunicación soberana: acá te ayudo a construir una presencia digital en calma, sostenible y con sentido estratégico, siendo dueña de tu mensaje, de tu voz y de tu propio ritmo.
POR QUÉ PODÉS CONFIAR EN MÍ
No llegué a este método desde afuera; lo construí para salvar mi propio oficio. Soy Licenciada en Ciencias de la Comunicación Social y Profesora de Educación Superior por la UBA. Hace más de veinte años que habito este universo digital: empecé como periodista antes de que existieran las redes sociales (sí, mucho tiempo), produciendo para medios como Página 12, Perfil, Endémico, entre otros, coordinando la comunicación de asociaciones civiles y enseñando en espacios como ETER, IEES y CLACSO junto a referentes como Paula Sibilia y Flavia Costa.
Pero la estructura académica me quedó chica cuando quise buscar una conexión más humana con el oficio. Decidí dejar una maestría en periodismo para formarme como instructora de yoga (Ashtanga 200hs y Hatha 400hs) y en planificación cíclica. Me acuerdo de decirle a mi profesora de ese entonces que, para mí, esa formación estaba siendo mi verdadera maestría en comunicación.
La comunicadora de la UBA y la instructora de yoga no son dos personas distintas en mí: son la misma mirada puesta al servicio de comunicar con intención. Hoy, desde este espacio y a través de proyectos queridos como Citerea (mi primer negocio! una librería virtual), Tapioca Blú (mi blog de cultura sostenible y mi primer negocio de comunicación digital) y Mujeres Editoras (la comunidad de comunicadoras que fundé en plena pandemia), acompañé a decenas de mujeres a diseñar estrategias con identidad, coherencia y sentido.
Si deseas ser escuchada sin perderte en el camino, este este puede ser un buen lugar para empezar