Se fue la primera mitad del año y por ahí sentís que hay cosas que todavía no arrancaron, o que lo hicieron a los tumbos. Es normal. No porque seas desorganizada o le hayas fallado a tus objetivos, sino porque estamos en un momento del año donde se siente lo que yo llamo el primer cansancio.
No quiere decir que perdiste el entusiasmo por lo que hacés ni las ganas. Quiere decir que la energía no acompaña de la misma manera. Porque es mitad de año, porque se desbordó la agenda, porque hay demasiado ruido afuera. Y adentro.
Dónde nace tu agotamiento digital
Hay una creencia muy instalada en el mundo del emprendimiento que dice que si estás agotada con tu comunicación es porque estás haciendo de más o porque no tenés una dirección clara. Es cierto pero también hay otras razones que suelen pasar desapercibido.
El agotamiento digital no viene solo de crear, también de sostener estructuras obsoletas que ya no representan el momento actual de tu negocio. Canales que abriste hace dos años y que hoy son una obligación sin retorno. Formatos que adoptaste porque eran tendencia y que nunca terminaron de ser tuyos. Una frecuencia de publicación que prometiste mantener y que te pesa cada semana.
Sostener todo eso consume una energía que después no tenés disponible para crear, para pensar, para conectar con tu audiencia de verdad.
Cómo hacer un inventario de tu comunicación a mitad de año
Antes de planificar la segunda mitad del año, vale la pena hacer una sola pregunta por cada canal o plataforma que estés usando:
¿Esto que sostengo hoy representa el momento actual de mi negocio o lo estoy manteniendo por inercia?
No te estoy pidiendo que revises el alcance de tus publicaciones ni la tasa de apertura de tus correos. Te estoy pidiendo algo más simple y más honesto: que mires cada canal con ojos frescos y evalúes si sigue teniendo sentido para vos, para tu audiencia y para el negocio que tenés hoy, no el que tenías cuando lo abriste.
Algunas señales de que algo ya no te representa:
Lo hacés en piloto automático sin ningún entusiasmo. Tal vez la plataforma cambió, ahora tiene reglas que no eran las de entonces y ya no te sentís tan cómoda comunicando allí. O tu audiencia no responde y vos tampoco sentís que estás diciendo algo relevante. Te genera más culpa cuando no lo hacés que satisfacción cuando lo hacés. Hace meses que querés cambiarlo pero no encontrás el momento. Cerrar algo a veces cuesta incluso cuando sabemos que no va más.
El paso siguiente
Si este inventario te resulta difícil de hacer sola, o si querés hacerlo en compañía y con estructura, pronto abro puertas de El Retiro edición invierno, nuestro workshop de planificación en su versión semestral, está pensado como una reflexión íntima sobre cómo detectar qué canales y plataformas están funcionando hoy como fugas de energía y por qué el silencio estratégico y el descarte son indispensables para volver a conectar con el centro.
Por eso quiero invitarte a este espacio que ocurrirá a mitad de julio. El objetivo es ayudarte con la comunicación, ese área muchas veces vulnerable del negocio que no pasa las pruebas de los embates del año, pero no porque no tengamos algo bueno que contar, sino porque hay demasiado ruido afuera y adentro.
Si sentís que es hora de hacer ese inventario, desarmar lo que pesa y trazar un plan soberano para los meses que vienen, quedate atenta a El Correo Azul que pronto te cuento cómo y cuándo sumarte. Si no estás suscripta podés hacerlo en el siguiente link.

