Un momento crucial en la vida la llevó a poner el freno de mano y parar todo. Con ganas de volver al ruedo, pero sin descuidarse, comenzó un nuevo viaje.
Las rutinas nos hacen más fácil lo cotidiano, mientras que los rituales nos conectan con el espíritu. Ambos son claves para una vida de más calma pero además hay que saber cuidar nuestra energía.